Cine – Hablemos de Homero y Nolan; The Odyssey (2026)

Cine

Fotografías realizadas en Agrigento, colonia griega en Sicilia (Italia). También disponible en versión Substack.

The Odyssey (2026; 30/20260718)

En estos momentos, que Christopher Nolan estrene película tiene carácter de acontecimiento. Mundial. No faltan quienes aseguran que es el mejor director de cine contemporáneo. No me gusta esa categorización. Pero sí me atrevería a decir que es el más inspirado, o uno de los más inspirados. Si repaso su filmografía, hay muchas de sus películas que están entre mis preferidas de las últimas décadas. Aunque también hay algunas que no me dicen gran cosa. Como esta. O estaesa, y aquella, que ya por su tema,… No digo que no estén bien hechas. Simplemente que también es capaz de hacer cosas que no me interesan nada o poco. Del resto, lo he visto casi todo, y me gusta. Realmente me gusta. Incluso Tenet, que me parece incomprendida por muchos, aunque en general guste.

Nolan coge y decide que toca adaptar a Homero. En concreto, las peripecias de Ulises, el más astuto de los aqueos que pusieron sitio a Troya. Lo cual me parece muy bien. LaOdisea me parece, desde varios puntos de vista, más interesante que la Iliada. Que conste que no la he leído. Hasta ahora no me he atrevido, aunque tengo una copia. Y me han pasado la de Stephen Fry. Que no es una traducción de la de Homero. Es contar la misma historia desde el punto de vista del bueno de Fry. Eso sólo ya me parece interesante. Pero bueno, todo lo que conozco de historia de Ulises me parece muy interesante.

En los últimos tiempos he percibido mucho interés por este mito. Véase la interesante “adaptación” de los Coen a los tiempos de la Gran Depresión. También cine, no hace mucho que veíamos una más que interesante visión del regreso a Ítaca del héroe. O cómo Margaret Atwood ponía el punto de vista en Penélope. Lo grande de las obras atribuidas al aeda o aedas que denominamos Homero es que son universales. Da igual la peripecia; lo importante son los temas. Especialmente en la Odisea. Ya he dicho que es la que más me interesa.

Y Nolan deja muy claro porqué le interesa a él. Porque habla de cosas que son plenamente actuales. De la guerra. De los motivos para la guerra. Del impacto en quienes van a la guerra y tienen que volver a un hogar donde quizá ya no tengan sitio. Y del sufrimiento que supone volver de la guerra. Y de como niños, mujeres y ancianos, especialmente las mujeres que son las que cuidan tradicionalmente a los dos grupos, son las que pagan el pato muchas veces de las aventuras guerreras de los hombres. Pero aquí, Nolan se centra en Ulises (Matt Damon), dando un digno papel a Penélope (Anne Hathaway) y Telémaco (Tom Holland). Y como será el tema que los sectores políticos y económicos más conservadores, los que más se benefician de las guerras, se lo olían hasta el punto de iniciar una campaña previa en contra de la película nada más ver el avance.

La bella Helena (Lupita Nyong’o) y su hermana gemela Clitemnestra, negras como un tizón. Atenea (Zendaya), menos negra, pero también. Circe (Samantha Morton), una hechicera de la mediana edad que vive en una cabaña en el campo. Y el glorioso saqueo de Troya, el culmen victorioso de la grandiosidad de la guerra, relegado a una añagaza cruel de un ejército resentido que se pasa por el forro de la entretela lo más sagrado de las costumbres de la civilizada Grecia, la cuna de la civilización. O habría que decir de la civilizada Micenas, prototipo de la posterior Grecia clásica, Roma y otros imperios que en el mundo han sido. Civilizada, pero de una civilización que se derrumbó. Como se derrumbó Roma. Como se puede derrumbar la civilización global actual víctima de los movimientos migratorios, las crisis climáticas, el agotamiento de las materias primas o la disrupción de las vías de comunicación. Lean cosas sobre la crisis de la civilización de la Edad de Bronce o sobre la decadencia del Imperio Romano y quizá tengan una visión un poco más pesimista del mundo actual.

Y luego están los especialistas en lengua, literatura y cultura clásicas, encontrando todo tipo de anacronismos en la historia de Nolan. Vamos a ver, señores sabios de las culturas clásicas. Seguro que saben que cuando un ateniense de tiempo de Aristóteles escuchaba la Odisea en su cabeza no tenía la visión de cómo era el mundo en los últimos siglos de la Edad de Bronce. Pero si ni siquiera sabía qué era la Edad de Bronce. Que la cosa había pasado ocho siglos antes o más. En la misma escala de tiempo que pasó desde la caída oficial de Roma, el Imperio Romano de Occidente, y la caída de Constantinopla, el Imperio Romano de Oriente. Los constantinopolitanos se veían a sí mismo como romanos. ¿Creen que se parecían en algo a los romanos de siglos atrás? Pues eso. Que la Odisea es un mito. Y aparecen dioses, y monstruos, y ninfas, y los perros viven más de veinte años, y las ciudades de 10000 habitantes como sería la Troya histórica parecen que tienen el tamaño de Nueva York, pero con muros de piedra. Es un mito. Nada hay inválido, porque podemos imaginar los mitos como nos pase por allí.

A partir de ahí, y resumiendo, habiendo visto la película en una sala Imax, aunque sea con proyección digital, pero con el formato 1.43:1, grande, la película es un espectáculo de primera magnitud que merece desde ya un puesto de honor en la historia del cine. Lo que antes se llamaba un “peliculón”. Y, es cierto que las estrellas de hoy en día no tienen el glamour de las de antaño, cuando imperaba el star system, pero que está muy bien ver una colección de estrellas funcionando bien y haciendo su papelón o su papelito. Que uno se reconcilia con el cine. Que el séptimo arte, últimamente, nos da una de cal y otra de arena. Que afortunadamente no es una de superhéroes con cascos, escudos, minifaldas y sandalias. Que algo más. Que es mucho más. Ójarla viniera más como esta.

Valoración:

Dirección: *****

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: *****

[(mini)Viaje] Primeras horas de la mañana en Olite

Viajes

Fotografías realizadas con Fujifilm GFX 50R y Fujinon GF 80 mm. Entrada publicada también en Substack.

Ahora os cuento lo de esta mañana. Aunque esto va de fotos, no voy a redactar entrada en Carlos en Plata, porque lo que pueda contar ya está dicho en lo que se refiere a la combinación de cámara y objetivo, que se ha vuelto muy popular en mi bolsa de paseo fotográfico en los últimos tiempos. Sería volver a decir lo mucho que me gusta la nitidez de la óptica y qué bien se lleva con los muchomegapíxeles de la cámara. Pues ya está. Dentro de unas semanas ya hablaré del rollo de película que he hecho también.

La cuestión es que he estado un ratito, a primera hora, en Olite. Como iréis viendo, a lo largo del verano hemos ido recorriendo la línea ferroviaria entre Zaragoza y Castejón. Madrugamos. Cogemos el tren a las seis de la mañana, hacemos algunas fotos en el entorno de la estación en la que bajamos (Alagón, Gallur, Luceni,…), y nos volvemos en uno de los dos trenes que nos permiten estar de vuelta en Zaragoza entre las 11:00 de la mañana y las 12:00 del mediodía.

No hace falta estar más. Hace calor. La luz no está tan bien con el primeras horas entre las 6:30 y las 8:00. Y además luego no hay trenes utilizables hasta por la tarde. Y no es cuestión de estar zascandileando por ahí con el calor en los pueblos de la ribera alta del Ebro. Estamos activos cuando hace fresquito y la luz es mejor, y luego a casa. Bien.

Pero para hoy, los compañeros dijeron que podíamos llegar hasta Olite, que no lo conocían, hacer las fotos de primeras horas de la mañana. Después, hacer turismo visitando el palacio y esas cosas, y volver por la tarde. Pero a mí no me apetecía quedarme todo el día. Ya he visitado en un par de ocasiones el castillo y en mejores circunstancias. Pero he decidido mantener el plan de los otros días.

Así que como en sábados previos, hemos cogido el tren a las seis de la mañana. Claro que, aunque hemos visto la salida del sol cuando llegábamos a Tudela desde el tren, a lo que hemos llegado a Olite eran cerca de las 8:00 de la mañana. Pensaba que se habría pasado lo mejor de la luz de la mañana. Pero no ha sido así. Me pregunto si los incendios en las Cinco Villas (o en algún otro lugar que desconozco) ha dejado polvo o algo en la atmósfera, pero la luz suave y cálida de la llamada hora dorada ha durado bastante más que de costumbre para la época del año. Mejor. Además. La temperatura era fresquita en el sentido de muy agradable.

Olite no tiene mucho misterio. Es una población muy agradable de visitar, presidida por el palacio real con alguna iglesia interesante como Santa María la Real. Y un casco histórico entretenido de visitar y fotografiar. Yo me he vuelto en el tren que venía desde Pamplona y llegaba a Olite poco antes de las 10:00 de la mañana, para llegar antes del mediodía a Zaragoza-Miraflores, a diez minutos de casa. Pues más o menos lo de los sábados anteriores, pero más lejos y más mono.

Cine – Propeller: One-way night coach (2026)

Cine

Fotografías realizadas en Toulouse, en Aeroscopia y Ailes Anciennes de Toulouse. También en versión Substack.

Propeller: One-way night coach (2026; 29/20260716)

No me voy a extender mucho en esta película. Un mediometraje de una hora de duración que supone el debut en la dirección de John Travolta, adaptando un libro infantil que él mismo escribió hace casi 30 años. Aunque lo presentó en Cannes fuera de competición, a ido directo a plataforma en línea, siendo Apple TV quien se quedó con los derechos.

A principios de los años 60, un niño de ocho años entusiasmado con los aviones, viaja con su madre desde Nueva York a Los Ángeles en un vuelo por etapas, principalmente en un Super Constelation, unos de los modelos de avión de pasajeros más populares con motor radial de hélice, antes de que se impusieran los reactores. En el largo viaje por etapas, el niño y su madre irán encontrando distintas personas con las que iniciaran amables relaciones hasta llegar a destino.

Es una película amable, pensada para un público familiar, en la que Travolta hecha el resto en el aspecto visual, fotografía, color y estilismo, pero se le olvida, o quizá carece de la capacidad, de que tiene que contar una historia que interese a la audiencia. Y la historia es anodina. Un ejercicio de nostalgia, que tampoco lleva a muchas partes. Una película estilo “Juan Palomo” en la que dirige, escribe el guion, basado en su novela, y en la que participan varios miembros de su familia. Mira. Si tienes Apple TV y lo ves, pues no pierdes muchos. Pero si no, tampoco te pierdes gran cosa. Decepcionante, en realidad. Esperaremos al comentario de la siguiente película, el peliculón del año. Creo.

Valoración:

Dirección: **

Interpretación: ***

Valoración subjetiva: **

Fotos – Después de un año, volviendo a Alagón

Fotografía

Fotos realizadas con Hasselblad 500CM y película Fujifilm Acros II. Las características técnicas de las fotografías las podéis encontrar en Carlos en Plata, como de costumbre.

Después de casi un año, con los mismos colegas, aficionados a la fotografía, madrugamos para ir a hacer algunas fotografías en el entorno de la estación de ferrocarril y la antigua azucarera de Alagón.

Si el año pasado tuve que estar muy pendiente de los colegas, porque querían aprender algunas técnicas en las que yo tengo cierta experiencia y, en aquel momento, ellos no, en esta ocasión ya funcionaban totalmente autónomos. Y yo puede prestar atención a mis cosas. Fotográficas. Ya puse algo en instantánea, hoy en blanco y negro, dentro de unos días en color.

Pero esta es una de las “estaciones” de este periplo veraniego. En las próximas semanas vendrán otras series realizadas en esta o en otras estaciones ferroviarias de la línea ferroviaria entre Zaragoza y Castejón de Navarra. Ya iremos viendo.

Libro – Mukudori, Aki Shimazaki

Literatura

Fotografías realizadas en Nagahama, a orillas del lago Biwa, con aves, en una tarde tristona y gris. Entrada también disponible en versión Substack.

Esta es la segunda novela corta del quinteto en desarrollo de la escritora nipocanadiense Aki Shimazaki. Recordemos que Shimazaki es una autora nacida en Japón, que se trasladó ya adulta a Canadá, donde se erradicó, y que ha desarrollado toda su carrera escribiendo en francés. Desarrolla sus historias en forma de novelas cortas agrupadas en quintetos, cada una de las cuales presenta una parte de la historia global que constituye el conjunto del quinteto. Y desde hace años, no me pierdo ninguna de estas novelas. He enlazado el nombre de la autora a su página en Wikipedia en francés, porque las de las versiones en inglés y en castellano están poco actualizadas. Especialmente esta última.

Su actual quinteto, o pentalogía, no sé cómo sería más adecuado, no ha recibido todavía un nombre genérico que yo sepa. Pero esta novela corta sigue a Ajisaï, que leí hace un año. Y si allí conocíamos los problemas del joven protagonista que veía su vida alterada por la quiebra de los grandes almacenes propiedad de la familia, en esta ocasión seguiremos a los padres de Shota, la madre Matsuko (léase Ma-tsu-ko y no Mat-su-ko) y el padre Atsushi (A-tsu-shi y no At-su-shi). Con lo que han salvado de la quiebra se han instalado en una casita a orillas del lago Biwa. Y van tirando. Pero al padre le diagnostican un cáncer que oculta a la familia. Mientras, Matsuko comienza a trabajar y conoce en la oficina de empleo a Matsuo, un hombre aficionado a la ornitología que se convertirá en buen amigo del matrimonio, dando sentido a los últimos meses en la vida de Atsushi.

Esta es una novela corta que ha crecido en mi recuerdo conforme han pasado las semanas. La leí nada más regresar del viaje a China, al poco de salir al mercado; un auténtico estreno. Pero mientras la vida del hijo me llenó de intriga, esta me dejó un poco menos interesado… temas demasiado próximos a mi vida laboral cotidiana. Pero sin embargo, en estos momentos en los que han pasado dos meses desde que la leí, mi recuerdo y mi valoración han mejorado. El enfoque de Shimazaki a la hora de abordar las relaciones familiares, de amistad o románticas es suave y elegante. Y también se pone de manifiesto en el tratamiento del duelo anticipado, que se encuentra presente en la novela, así como en la necesidad de seguir adelante frente a las adversidades. No obstante, creo que algunos de los temas son muy comunes a los del segundo libro, Semi,de la anterior pentalogía Une clochette sans battant.

Fotos – Película para negativos en color en una mañana de junio excesivamente cálida

Fotografía

Fotos realizadas con Hasselblad 500CM sobre Opticolor 200. El comentario técnico de las fotografías lo encontraréis en Carlos en Plata.

Ya lo comentaba hace unos días. En estos últimos años, el mes de junio es tan cálido o más como lo era en tiempo la canícula del verano, el tiempo que transcurría entre la segunda mitad del mes de julio y la primera del mes de agosto. Y parece que ya no es excepción que tal cosa suceda.

A pesar de ello, el pasado 13 de junio de 2026, AFZ Asociación de fotógrafos de Zaragoza, organizó una de sus habituales actividades mensuales; un beers & cameras, un paseo fotográfico que termina en tomándonos unas cervezas (o lo que cada cual prefiera), y comentando cuestiones de interés fotográfico. Esto os lo contaba también hace menos de una semana.

Y si hace unos días mostraba algunas de las fotos realizadas con película para negativos en blanco y negro, hoy os traigo las realizadas con película para negativos en color. Que en esta ocasión me gustan algo menos que las de blanco y negro. Las condiciones de luz del día influyen no poco. Aunque no están mal, ¿verdad?

Cine – The death of Robin Hood (2026)

Cine

Fotografías realizadas en Warwick y su castillo, Inglaterra. Tambien en versión Substack.

The death of Robin Hood (2026; 28/20260707)

Ya adelanto algo. De alguna forma, voy a la contra de la opinión de muchos en mi valoración de esta película. Creo que está muy bien realizada. Creo que tiene unas interpretaciones excelentes. Tanto por parte de su protagonista prinicipal, un envejecido Robin Hood interpretado por Hugh Jackman, como por su coprotagonista femenina, Jodie Comer, que aporta sutileza y elegancia a un personaje que llena la pantalla sin arredrarse ante la presencia de Jackman.

No es la primera vez que se revisa el mito de Robin Hood, trasladando la acción a la madurez, casi entrando en la vejez, del popular héroe inglés. Sean Connery y Audrey Hepburn nos ofrecieron hace 50 años una revisión otoñal de los populares personajes de Robin de Locksley y Maid Marian. Hay que advertir también que no existen versiones únicas o “verdaderas” de este personaje. Que si bien ciertas novelas del siglo XIX, así como las adaptaciones cinematográficas del siglo XX han hecho que determinadas versiones se hayan hecho más populares, no son las únicas. Es decir, lo único común al personaje es que fue un forajido, un fuera de la ley. De por vida o circunstancialmente, según las versiones. Y en el imaginario popular, se fue convirtiendo en un héroe, que lucha contra el poderoso y favorece al desfavorecido. Pero esto son leyendas y cuentos populares.

Si olvidamos al personaje heroico más popular en las últimas décadas, el noble sajón que protege al pueblo sajón de los malvados invasores normandos, siendo fiel a Ricardo I Corazón de León que… paradójicamente… fue uno de los invasores normandos, hijo de Guillermo el Conquistador y Leonor de Aquitania, el personaje sobre el que se pudieron basarse las leyendas pudo ser… cualquiera, o varios, o nadie en particular. Y con ello juega la película. Con un héroe en el imaginario popular, pero un ladrón y asesino cruel para sus víctimas y sus descendientes.

En el momento en que empieza la película dirigida por Michael Sarnoski, un 1247 muy posterior a la época de Ricardo I y Juan sin Tierra, tenemos dos versiones del personaje. El que vive en la memoria del pueblo, y el forajido que vive escondido en los páramos, siempre en peligro de ser asesinado por un agraviado. Cuando es requerido por su viejo amigo, Little John (Bill Skarsgård), que cambió su identidad y se estableció como granjero, cuando es atacado y su familia secuestrada. Tras una dura lucha, malherido, es llevado a una isla con un monasterio, donde una priora (Comer), gestiona una comunidad de sanación autosuficiente. Pero allí hay secretos que se guardan, y que quizá no deban ser revelados.

La película ha sido muy criticada por su violencia, dura y muy explícita. Y es así. Es brusca, potencialmente desagradable. Pero Sarnoski opta por no dejar a dudas de quién es su Robin Hood. El “real” frente al idealizado de las leyendas populares. Y eso permite establecer un marco de dura realidad que, en mi opinión, da mucho más sentido al camino de sanación que se establece en compañía de la joven priora. En esta segunda fase de la película, la que realmente es fundamental y reveladora, es donde contemplamos el procedo de profundizar en la psicología de los personajes y en la catarsis que estos sufren. Una segunda fase de la película donde los intérpretes se luce y la película se podría calificar como bella. Con el reparto a buen nivel, especialmente, como ya he sugerido, Jodie Comer.

No tengo prejuicios sobre el autor por no haber visto sus películas de superhéroes que no me interesan, con alguna de las cuales han comparado el personajes. Comparaciones que, en lo que sé, no tocan, por lo que son los personajes. Juzgo la película por lo que vi. Y me parece una reflexión muy interesante sobre las leyendas populares, el concepto de héroe y el imaginario colectivo. Quizá peque la película demasiado de cebarse en esa imagen de la edad media fría, brumosa, áspera… lo cual contrasta con la realidad de que fue una época de especial bonanza y tiempo templado en Europa. Pero esto son cuestiones secundarias. También me ha recordado a cierto libro que leí no hace tanto de Kazuo Ishiguro, en el que se le daba la vuelta al mito artúrico. También una subversión del héroe popular que también me hizo pensar. Así que la verdad es que disfruté al película, y su recuerdo no ha disminuido lo más mínimo con el tiempo.

Valoración:

Dirección: ****

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: ****

Libro – La biblioteca de los libros rechazados, David Foenkinos

Literatura

Fotografías realizadas en Bretaña, Francia, en agosto de 1993. También disponible en Substack.

He de reconocer que el libro que previamente había leído del francés David Foenkinosme gustó sólo a ratos. Algunas cosas sí, otras no tanto. Y además alguna adaptación de sus novelas al cine también me dejó al frío,… aunque eso puede no ser problema de Foenkinos. Probablemente, no lo será. Pero es un autor popular en el país vecino. Así que cuando vi de oferta esta novela, decidí leerla. La cosa fue rápida, porque me la leí en las nueve horas de tren entre Pekín y Chengdu, cuando iniciamos el viaje de vuelta de nuestras vacaciones en China.

Foenkinos, en lo que yo sé, es un escritor amable. Y aquí nos plantea una trama amable, y con chascarrillos. Una editora y su novio escritor no publicado, de vacaciones en Bretaña, en una curiosa biblioteca de libros que nunca fueron publicados, encontraron una novela que parece ser una joya. Pero nadie sabe quien es el autor. Y es algo que deben averiguar. Especialmente cuando se sospeche que el autor es un anodino vecino del lugar bretón, que llevaba un restaurante, y del que nadie, ni su esposa, ni su hija, sospecharían inquietudes o capacidades literarias. Pero este hallazgo cambiará el destino de todos los implicados

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La trama que plantea Foenkinos la podríamos calificar de misterio que hay que desentrañar. Pero también de enredo causado por… gente que “enreda” en las vidas de los demás… por los motivos que sea. La cuestión es que al final resulta que te has leído una aventura buenrollistas de vidas cruzadas, en las que todos los participantes ganarán algo a partir de algo que,… quizá,… nunca existió. Lo cierto es que me lo pasé bien. Y el desenlace,… no voy a decir que me sorprendiera del todo, porque en un momento dado empecé asospechar de la identidad del escritor. Pero está bien. Es simpática. Muy amena. Muy entretenida. Mejor de lo que pensaba, en realidad.

Fotos – Película monocroma para una mañana de junio excesivamente cálida

Fotografía

Fotos realizadas con Hasselblad 500CM sobre Ilford Pan F Plus. El comentario técnico de las fotografías lo encontraréis en Carlos en Plata.

En estos últimos años, el mes de junio es tan cálido o más como lo era en tiempo la canícula del verano, el tiempo que transcurría entre la segunda mitad del mes de julio y la primera del mes de agosto. Y parece que ya no es excepción que tal cosa suceda.

A pesar de ello, el pasado 13 de junio de 2026, AFZ Asociación de fotógrafos de Zaragoza, organizó una de sus habituales actividades mensuales; un beers & cameras, un paseo fotográfico que termina en tomándonos unas cervezas (o lo que cada cual prefiera), y comentando cuestiones de interés fotográfico.

Ese día me llevé un par de cámaras. Para antes de comenzar el fotopaseo, un equipo digital adecuado a la fotografía de aves en las riberas del Ebro. Pero luego no lo usé durante la propia actividad. Ahí usé una cámara para película fotográfica de formato medio.

Los resultados generales fueron razonablemente buenos, aunque matizados por el hecho de que el calor desconcentraba bastante del acto fotográfico. A pesar de que comenzamos el paseo a las 9:30 de la mañana, el calor fue muy acusado, y eso perjudica la concentración. Pero por lo demás, bien. Ya comentaré dentro de unos días el otro rollo de película que hice, en color.

Cine – Akira [アキラ] (1988)

Cine

Fotografías realizadas la noche de Shibuya, Tokio. Disponible también en versión Substack.

Akira [アキラ] (1988; 27/202600705)

Había visto esta célebre película de animación japonesa dirigida por Katsuhiro Ōtomo en alguna ocasión. Pero siempre en la pequeña pantalla. En estos días atrás ha estado disponible en alta resolución en la pantalla grande, en la cartelera zaragozana. Y decidí acercarme a verla.

Para muchos es una película de referencia de la animación ciberpunk, con toques posapocalípticos. Para algunos, ocupa un lugar en el cine de animación similar al que ocupa Blade runner en el cine de acción real. Y desde luego, alguna cosica comparten en común… aunque muchas otras no. Estamos en Neo Tokio, la ciudad reconstruida a partir de la destruida Tokio en la Tercera Guerra Mundial. Una Neo Tokio afectada por la violencia, la desigualdades sociales, el gobierno corrupto. Y unos jóvenes moteros pandilleros acabarán entrometiéndose en un proyecto secreto del gobierno, siendo que uno de ellos empezará a adquirir los peligrosos poderes que llevaron al desarrollo de Akira, el agente que destruyó la antigua Tokio.

Akira, la película (pronúnciese más bien como esdrújula, Áquira), sigue la tradicción del cine catastrofista japonés que surge después de la guerra mundial y los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki. También la tradición de gobiernos desconcertados, incompetentes, fuerzas armadas descontroladas, que no son capaces de dominar las fuerzas poderosas que desatan. Al mismo tiempo, muestra una sociedad alienada, cuyas estructuras básicas, la familia especialmente, parece haber desaparecido, sustituida por las bandas, o los grupos de acción política. Especialmente entre los jóvenes. La película es un producto claro de la posmodernidad, ciencia ficción, pero profundamente anticientífica, la respuesta japonesa a las mismas inquietudes que generaron los mutantes y superhéroes de Marvel, pero más pegada a las estructuras sociales, aunque estas estén desintegradas o, al menos, deformadas.

La película, por lo demás tiene ritmo, aventura, personajes carismáticos, aunque imperfectos, y carencia de maniqueísmo. Abre la puerta a pequeñas esperanzas. Y es muy expresiva en sus aspectos formales, con algunos diseños gráficos que han pasado a la posteridad, como la roja motocicleta de Kaneda. También es curiosa la representación de los personajes femeninos como relativamente asexuados, proactivos y dispuestos a actuar en pie de igualdad con los personajes masculinos. Aunque son muy escasos.

No voy a decir que sea mi película de animación favorita, ni siguiera mi género favorito. Pero creo que es un hito del cine animación, como ya he dicho antes, y conviene verla, a ser posible en la gran pantalla y en versión original. Es lo que hay.

Valoración:

Dirección: *****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ***

TV – Natural/sobrenatural en la Inglaterra victoriana

Televisión

Fotografías realizadas en Margate, Inglaterra en octubre de 2012. Que no está en Essex; está algo más al sur, en Kent,… pero es lo que tengo. También en versión en Substack.

Essex es un condado inglés, al este del país, a orillas del mar del Norte y al norte del estuario del Támesis. Y tiene abundancia de humedales en forma de marismas y marjales, precisamente por su naturaleza de provincia marítima con abundancia de estuarios y canales naturales. Y allí comienza la serie británica de seis episodios que podemos ver en Apple TV, The Essex serpent. Donde algo o alguien lleva a una joven a desaparecer en los humedales.

La serie pronto nos lleva a Londres donde una mujer acomodada (Claire Danes) se queda viuda con un hijo por la muerte de un marido abusivo y maltratador. Pretendida por el médico (Frank Dillane) de su difunto marido, con quien mantiene amistad, pronto se sentirá inquieta deseando aprovechar la oportunidad que le da la vida. Por lo que decidirá investigar la desaparición, atribuida a una serpiente gigantesca. Imbuida por la novedad de las teorías de la evolución de Darwin. Cree que puede tratarse de un plesiosauro o algo parecido no extinguido. Se trasladará al lugar donde conocerá al clérigo local (Tom Hiddleston) y a su esposa (Clémence Poésy). Y ahí empezarán las complicaciones. Por la naturaleza supersticiosa de la inculta población local. Y por que lo que surge con el clérigo es algo más que amistad.

Sinceramente, empecé a ver esta serie de 2022 por dos motivos; el reparto resultaba atractivo, y sólo eran seis episodios de apenas 50 minutos. En un momento en que me cuesta engancharme a las series que se están estrenando. Todas muy prometedoras… pero que les falta yo que sé qué sé yo.

El problema es que esta serie promete más de lo que da. De típica factura británica y, por lo tanto, bien realizada y bien interpretada, al reparto le sobra oficio, sin embargo falla a la hora de generar una empatía con los personajes. Y con el misterio. Y con el romance, a priori prohibido de los dos protagonistas. Y también resuelve regular las tramas colaterales, las del médico pionero en técnicas quirúrgicas, o la de la dama de compañía y amiga de la protagonista (Hayley Squires) (y algo más que le gustaría ser) con inquietudes sociales,… y socialista. Se deja ver,… pero no deja huella. Y, probablemente, con el tiempo, tampoco un especial recuerdo.

Fotos – más motivos naturales difuminados con película fotográfica

Fotografía

Fotos realizadas con Pentax LX, objetivo 85 mm «soft focus» y película Kodak Gold 200. Las cuestiones de técnica fotográfica relacionadas con las fotografías que aquí se muestran las podéis encontrar en Carlos en Plata.

No me voy a extender mucho en esta publicación. Al fin y al cabo es una confirmación de una experiencia que ya tuve en el mes de marzo y que me pareció interesante para un futuro. Y todo es sobre la base del uso de un determinado objetivo fotográfico, originalmente pensado para su uso en retratos.

Sin embargo, yo prefiero usarlo en el ámbito de la fotografía de naturaleza. Con el fin de aprovechar ese efecto difuminado para dar un toco “impresionista” a las imágenes finales. Conseguido directamente en cámara, sin necesidad de pasar por el software de turno. Espero que os gusten.