Libro – La enemiga, de Irène Némirovsky

Literatura

Fotografías de París, claro. Dado donde transcurre la acción de la novela… También disponible en Substack.

Lo que más lamento de este libro es no haberme molestado en buscarlo en su idioma original, en francés. Pero me llegó de oferta y no pude resistirme. Porque Irène Némirovsky me gusta bastante, más allá de su celebrada Suite francesa, que fue lo primero que le leí. Y porque hacía tiempo que no leía nada de ella.

Dicen las biografías de Némirovsky que, a pesar de ser rusa de nacimiento, al ser criada por una niñera francesa, hablaba mejor este idioma que el suyo. También dicen que su madre se despreocupó de su hija. Y quizá por todo este cúmulo de circunstancias, dicen los entendidos que esta novela temprana, que escribió con veintipocos años, tiene mucho de autobiográfica. En ella asistimos a la historia de una niña en sus últimos años de su niñez y hasta el final de su adolescencia, una niña que sale de la pobreza a la opulencia, pero con la despreocupación constante de su madre, su principal enemiga, de su padre dedicado a los negocios, el trauma de una hermana pequeña muerta en trágicas circunstancias, y sin guía en su camino de transformarse de niña a mujer.

La historia comienza como un drama con elementos trágicos y termina como tragedia. Némirovsky, aunque muy joven, es testigo lúcido de unos años, los años 20 del siglo XX, los llamados “felices 20”, donde todo el mundo se despreocupa de todo, se dedica a vivir la vida, a gastar dinero, un dinero que llega a espuertas hasta que deja de llegar y da lugar a los depresivos 30 y a los trágicos 40. Pero cuando Némirovsky escribe esto, no sabe, no puede saber, hasta que punto serán trágicos los años 40 del siglo XX. Pero sí conoce la superficialidad de las clases burguesas de sus años jóvenes, tras la Gran Guerra, que serán el caldo de cultivo de los dramas y las tragedias posteriores.

Quizá la novela no tenga la madurez de obras posteriores, pero, como digo, no le falta lucidez. Se lee con facilidad. Tiene ritmo y sabe llegar al lector en su tono de melodrama familiar con tonos realistas. En cualquier caso, como todo lo de Némirovsky, muy recomendable.

Viajes – Oviedo, León y Astorga en blanco y negro

Viajes

Fotografías realizadas con la cámara Olympus XA y unos rollos de AgfaPhoto APX 400 (Kentmere Pan 400) en Oviedo, León y Astorga. La explicación técnica de las fotografías la encontraréis en Carlos en Plata.

Esta es la segunda entrada de publicaciones sobre las fotografías realizadas durante lo que llamamos la “escapada del cambio de hora”. Recordemos que nos desplazamos en tren a León, desde donde hicimos una excursión en el día a Oviedo, y una excursión de una tarde a Astorga. Y que estas fotos fueron hechas con mi nueva cámara compacta, bolsillera, con película fotográfica. En blanco y negro.

Oviedo
Oviedo
Oviedo
Oviedo

En esta segunda parte, las fotos están realizadas con los dos rollos de película que compré en León, cuando comprendí que los tres rollos que había traído desde Zaragoza eran insuficientes. No es que tuviera muchas opciones, y acabé comprando lo primero (y único) que encontré. Una película que no está entre mis favoritas, pero que ha dado buenos resultados. Aunque me los he tenido que currar.

León
León
León
León

Estos dos rollos de película los empecé a usar en la tarde del día que viajamos a Oviedo, poco antes de entrar a la catedral, hacia las cuatro de la tarde. Los usé en León a la mañana siguiente, y los terminé en Astorga, cuando ya llevábamos muy avanzada la visita a esta pequeña ciudad leonesa. Creo que han quedado mejor que las que os mostré hace uno días. Por las condiciones de luz, y porque sabiendo los problemas y sus consecuencias, he tomado medidas al revelar para obtener los mejores resultados posibles.

Astorga
Astorga
Astorga
Astorga

Cine – una de Koreeda que no es la que yo esperaba

Cine

Las fotografías del artículo están tomadas en los bosques del monte Kurama, no lejos de Kioto, lo cual tiene sentido dado el desarrollo final de la película. Y, como de costumbre, la entrada está disponible también en Substack.

Hako no naka no hitsuji 箱の中の羊 (2026; 45/20261019)

Desde hace unos meses estoy a la espera de lo último de Hirokazu Koreeda, director japonés que, en mi experiencia, alterna pequeñas o grandes joyas cinematográficas, con otras películas que pasan más desapercibidas. Pero esta película que llegó a las pantallas españolas sin publicidad y casi desapercibida no es. Pero es de Koreeda, así que buscamos un momento para acercarnos a las salas de cine y ver que nos ofrecía en esta ocasión el ya veterano director nipón. El título original japonés se traduce como la oveja en la caja, y en ingles ese el título ofrecido, Sheep in the box, pero en España la han presentado como Kakeru, el nombre del niño protagonista.

El tema principal que nos aparece en las películas de Koreeda es la familia. La convencional y la menos convencional, la (más o menos) funcional y la totalmente disfuncional, incluso francamente anómala. Y en esta ocasión nos lleva también a una familia. En un futuro que no sabemos si está muy cercano o muy lejano. Un matrimonio perdió a su hijo en circunstancias trágicas. Y ahora les presentan la posibilidad de crear un androide con el aspecto físico del niño, con su voz y con su personalidad, extraída de la información que pueda extraerse de los recuerdos familiares. Y aceptarán.

El tema y el planteamiento no es novedoso. Con tres temas fundamentales, el duelo no resuelto, las relaciones familiares y el concepto de lo que es ser persona, Koreeda desarrolla un drama amable, desde una mirada relativamente optimista. Quizá demasiado optimista para que resulte convincente. Las interpretaciones son correctas, aunque en alguna ocasión resultan un poquito rígidas, poco naturales.

Pero ni la crítica ni el público han tratado especialmente bien al filme. La crítica se ha considerado decepcionada, porque esperaba más del director, que nos ha malacostumbrado en los últimos años con algunas películas que, a algunos, nos extraña que no hayan alcanzado más repercusión por su brillantez. Yo creo que puede encuadrarse dentro del concepto ese que llaman “una obra menor” del director. No me parece mala en absoluto; me parece una película razonablemente digna. Pero es cierto que ni es novedosa, como ya he dicho, ni está del todo bien resuelta.

Mientras tanto esperaremos esa adaptación de un manga, que ya recibió una interesante adaptación en forma de animación, y que tanto éxito tuvo. Y que me apetece mucho ver. Se estrenó en Japón y otros países asiáticos entre septiembre y principios de octubre. Y por los países occidentales está recorriendo festivales. Supongo que habremos de esperar a la primera mitad del año que viene para verla. Como pronto.

Valoración:

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

Viajes – Astorga y León en blanco y negro

Viajes

Fotografías realizadas con la cámara Olympus XA y un rollo de Kentmere Pan 200 en Astorga y León. La explicación técnica de las fotografías la encontraréis en Carlos en Plata.

Ya os hablé hace unos días de lo que llamamos la “escapada del cambio de hora”. En esta ocasión nos desplazamos en tren a León, desde donde hicimos una excursión en el día a Oviedo, y una excursión de una tarde a Astorga. Y por supuesto, me llevé también alguna cámara, muy compacta, bolsillera, con película fotográfica. En blanco y negro en esta ocasión.

En el enlace que he puesto al principio a mi blog técnico, Carlos en Plata, explico por qué he empezado por el final, por el último de los rollos que expuse, durante la última hora de la excursión a Astorga, y en la mañana del domingo, antes de coger el tren de vuelta a Zaragoza. Aquí, simplemente, os dejo unas fotos. Las tres primeras son de Astorga, el resto, de León.

Libro – Autobiography of Red: A novel in verse, de Anne Carson

Literatura

Fotografías del Etna, dadas las referencias de la obra de Carson. Entrada publicada también en Substack.

No conocía yo a Anne Carson, no había oído hablar de ella, la recientemente anunciada premio Nobel de literatura de este 2026. Escritora canadiense, aunque su biografía dice que también tiene la nacionalidad islandesa desde 2022, nacida en Toronto, es conocida por sus estudios y conocimientos en filología clásica, porque en España nos adelantamos al Nobel, ya que es premio Princesa de Asturias 2020, y porque escribe en verso. Y no sólo poesía. También novelas en verso, como la obra que hoy nos ocupa.

El año que me acuerdo, si no he leído nada del premiado, intento buscar alguna obra representativa de su obra y leerla. Este año utilicé una aplicación de las mal llamadas de “inteligencia artificial», a la que le pedí un itinerario de iniciación a la obra de Carson, y me propuso que empezase por esta novela en verso, que aparece como una de las más notables de la autora. Creo que fue la primera obra de ficción de la autora, escrita en 1998, cuando ya andaba por sus 48 años de edad.

En ella, reinterpreta de una forma muy sui generis uno de los trabajos de Heracles (o Hércules), el que lo enfrentó a Gerión, inspirándose en la fragmentaria obra del calabrés o siciliano poeta Estesícoro. Para los sicilianos, claramente fue un isleño, y como tal lo consideran. Una de las plazas más populares de Catania es la plaza Stesicoro. Pero en la novela en verso, Gerion es un joven nacido en una isla ficticia y Heracles es otro joven algo mayor al que se une en un amor adolescente, pero fallido, hasta reencontrarse unos años más tarde de viaje por el cono sur sudamericano.

Como experiencia es curiosa, pero me costó entrar en la novela y en la historia. No estoy acostumbrado al verso. No obstante, conforme avancé en la lectura, esta se fue haciendo más fluida, y la segunda mitad de la obra la leí con ganas. No voy a decir que me entusiasmara, pero realmente hubo momentos en que la disfruté. Es algo distinto. Y hay que abrirse a experiencias nuevas. Luego ya si gustan más o menos… eso es otro problema.

Cine – invitaciones a cenar y a… otras cosas con X

Cine

Fotografías realizadas en Nueva York en 2013. Disponible también en Substack.

The invite (2026; 44/20261018)

Tengo pendientes de comentario tres estrenos cinematográficos de antes de nuestra escapada leonesa. Y pensaba comentar algunos de ellos en pareja. Pero hay alguna cuestión que me ha hecho separar los comentarios individualmente. En concreto el de esta película, que no está mal, pero no me parece que este filme dirigido por Olivia Wildesea para tanto como dicen algunos.

La cuestión es que es una adaptación de una historia de Cesc Gay, que yo no he visto, y sobre la que dicen que hay algunas diferencias. Da igual. La cuestión es que estamos ante una película con sabor a adaptación teatral, aunque no lo sea, porque toda la acción transcurre en un mismo escenario. El piso de un matrimonio neoyorquino (o alguna ciudad similar) al que la esposa (la propia Wilde) ha invitado a unos vecinos a cenar… sin avisar al marido (Seth Rogen). Los vecinos (Penélope Cruz y Edward Norton) son nuevos, pero ya han dejado claro que no son nada discretos en lo que se refiere a los placeres del sexo. Mientras que el matrimonio neoyorquino… viven rutinas en las que ya se aprecia el quemazón del paso del tiempo. ¿Cómo quedará la invitación? ¿Éxito o ruina?

Película sobre las relaciones de pareja, específicamente sobre las matrimoniales, sobre el desgaste por el paso del tiempo, por la rutina y por la falta de comunicación, en tono de comedia, con unas interpretaciones con oficio, que se deja ver. Y ya está. Pero lo que me ha llamado la atención es que por ahí están hablando de Cruz como posible candidata al Oscar a la mejor actriz de reparto. E incluso con doblete, por su interpretación en La bola negra. Qué queréis que os diga. Penélope Cruz, a estas alturas de la historia, es una intérprete con oficio que sabe sacar adelante sus papeles. Pero, ¿son estos papeles para un premio? A mí me parece que no. Pero ciertamente, tampoco soy muy fino yo a la hora de pronosticar los resultados sobre los Oscar. Así que… quién sabe. Si la veis, está bien. Y si no, pues tampoco es una tragedia.

Valoración:

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

Viajes – escapada del cambio de hora en León, Oviedo y Astorga

Viajes

Fotografias realizadas con una Canon EOS RP y varios objetivos de focal fija. Los detalles técnicos de las fotografías los encontraréis, como de costumbre, en Carlos en Plata.

Hemos estado unos días en León con escapadas a Oviedo y Astorga. Es lo que en el grupo de amigos llamamos la escapada del cambio de hora. Algo que empecé haciendo en el infausto 2020, en una escapada a Sevilla a casa de una amiga, y a lo que se han ido apuntando otros amigos hasta llegar a un grupito de ocho. Yo era partidario de ir al sur, por el riesgo del tiempo… Pero nada. Ha tocado pasar algo de frío. Pero bien.

León – EF 40 mm
León – EF 40 mm

León

El destino principal del viaje era la capital leonesa. Estuve poco más que de pasada hace 25 o 26 años. Fotografiando un tren de vapor y poco más. La verdad es que me apetecía conocerla mejor, pero no necesariamente en esta época del año. Mejor en primavera. Pero no a estado mal. Salvo lo de amanecer con 3 ºC bajo cero cuando todavía estamos en octubre. Todo el mundo me pregunta si se come bien. Mi respuesta es que como en el País Vasco. A veces se come muy bien. Pero siempre, se come en exceso excesivo. Es lo que hay.

León – Zuiko 21 mm
León – Tamron 35 mm

Oviedo

La capital asturiana sí que la conocía. De varios congresos y jornadas científicas. Una ciudad agradable. Pero en el grupo había personas que no conocían las iglesias prerrománicas de las laderas del monte Naranco. Y eso es un sitio que merece la pena. No me importó volver. Más latoso el hecho de que coincidiéramos con el día de la entrega de los premios Princesa de Asturias. Pero tampoco nos afectó mucho al final.

Oviedo – Tamron 35 mm
Oviedo – Tamron 90 mm

Astorga

Le dedicamos una tarde. O más bien, una comida y una tarde. No da para más. Yo pensaba que era una ciudad más grande. Pero tiene poco más de 10000 habitantes. Y muy pueblo. Pero oye, que le dan al chocolate. Lo cual es siempre un punto a su favor.

Astorga – Zuiko 21 mm
Astorga – Tamron 90 mm

Poco más hay que contar. Era una escapada sin más pretensiones que pasarlo bien. Un grupo de personas muy variado, pero que se lleva bien, y que da igual dónde vayamos, siempre estamos a gusto, y todo el mundo está contento y positivo. Esperemos que esta costumbre de la escapada del cambio de hora dure muchos años.

León – EF 40 mm
León – EF 40 mm