Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta están, más completas y sin palabras, en Fotos en serie. … .
Cuando me recomendaron Mobland/Tierra de mafiosos, según prefiráis el título en inglés original, yo la he visto en versión original, o lo prefiráis en castellano, me llamaron la atención dos cosas. La elevadísima valoración de la serie tanto entre el público como entre la crítica, así como el impresionante reparto de la misma, fundamentalmente británico e irlandés, uno de esos repartos que sabes que siempre está bien. Con este reparto, en el peor de los casos la cosa va bien. Cuando el material lo permite y están inspirados, con oficio para dar, vender y arrasar, son insuperables. Así qué… había que verla.

Aunque… la serie tenia un pequeño gran inconveniente. Para mí. No necesariamente, o seguramente no, para otros. Es una serie sobre mafias y mafiosos. Y este es un género que, por muy brillante que sea la realización y la interpretación, me suele cansar enseguida. No obstante, arriesgué. Creo que he tardado cuatro o cinco meses en ver los diez episodios de aproximadamente 50 minutos de los que consta la serie. Viendo un par de episodios. Pensando, ¡jo, qué bien lo hacen, qué buena que es! Descansando unas semanas… viendo otros dos episodios… ¡mira que son buenos estos actores. Nuevo descanso de varias semanas. Otros dos episodios,… ¡anda, si sale Jordi Molla! Haciendo de mejicano… pero si es catalán… y el acento que tiene quizá no sea muy catalán, pero seguro que no es mejicano, acento estándar castellano, el llamado «neutro», el de los presentadores de los telediarios… (al menos en la versión original, en la que de vez en cuando suelta una parrafada en español). Descanso por Navidad, y en dos tirones más de otros dos episodios cada uno… terminé de ver la serie. Es lo que soy cuando veo una de mafiosos. Y no tengo remedio. Por buena que sea la serie.

Y la serie es muy buena. Con Tom Hardy, como protagonista número uno, el principal sicario de confianza de los Harrigan, unos mafiosos liderados por Pierce Brosnan y Helen Mirren, casado con Joanne Froggatt, y buen amigo de Paddy Considine, el hijo menor de Brosnan y Mirren. Que están locos. Especialmente Mirren. Y el «nietísimo», «hijo» de Considine y Lara Pulver, que es otro loco destalentado (Anson Boon), que en una juerga se carga al hijo de Geoff Bell, que es el líder de otra banda de mafiosos, lo cual da lugar a la guerra entre ambas bandas. Una de esas guerras entre mafiosos donde no te puedes fiar de nadie, todo el mundo juega con las cartas marcadas, y la sorpresa surge cuando menos te lo esperas.
La serie es realmente muy buena. Como ya digo, el reparto está insuperable. Son muy buenos. Todos. Todos los que he mencionado, y los muchos que me he dejado en el tintero, porque el reparto es amplio, muy coral, a pesar de que el punto de vista principal de la narración es el de Hardy. Sin duda de lo mejor que he visto en los últimos años, y con una fama muy muy merecida. Lo único es… que a mí, las de mafiosos, me cansan enseguida. Realmente, mi interés por estos temas, es muy limitado. Es lo que hay. Habrá segunda temporada. Porque ya están rodando. ¿La veré? Ya veré. Mi apetencia es escasa por el tema, pero… ¡son tan buenos actuando esta gente!














































