TV – Park Eun-bin con superpoderes

Televisión

Fotos tomadas en Seúl, en el barrio tradicional de Bukchon. Entrada también con versión en Substack.

Park Eun-bin es una actriz surcoreana que en un momento dado se hizo muy popular. Yo la vi primera vez en la primera serie surcoreana que vi que no me pareció un mero guilty pleasure, que era una serie con interés propio. Pero su papel de abogada neurodivergente, creo que la hizo saltar a la fama especialmente. Al menos fuera de su país. Quizá en Corea del Sur ya había alcanzado cierto estatus. No lo sé. El caso es que a mí, me cae bien, creo que tiene capacidad interpretativa, incluso si alguna de sus series se me atragantó.

Actriz predominantemente de comedia, aunque creo que capaz también de papeles o situaciones dramáticos, recientemente he podido ver la última serie que ha protagonizado, The Wonderfools, título original en inglés, aunque escrito a la coreana (원더풀스, Wondeopulseu). En español la han titulado tontamente como Los Superfrikis. No. No va de friquis. Va de tontos. Fools. Aunque sean con buen corazón.

En alguna ciudad de provincias surcoreana vive nuestra protagonista, joven de 30 años, sin oficio ni beneficio, con una enfermedad cardíaca de mal pronóstico, al cuidado de su abuela, a la que ayuda en el restaurante pelando cebollas. Junto con un amigo que no anda sobrado de neuronas. Y además se juntan con el marido de la florista, que tampoco es de muchas luces, y sufre una curiosa paranoia con el fenol. Y por allí aparece un tipo, un funcionario municipal, que en un momento… parece tener algún tipo de superpoder. En un momento en del que los tres tontos van a preparar un falso secuestro de la chica para sacar dinero a la abuela, todo se estropea, la chica muere, van a parar todos a un vertedero ilegal, quedan contaminados con los vertidos, la chica resucita, y todos quedan con superpoderes… que en ocasiones parecen absurdos,… y que no saben usar.

Pero claro,… hay un científico malvado, y unos adversarios también con superpoderes. Y la abuela no parece tan inocente como parece. Y un grupo de pirados forman una secta y esperan el apocalipsis. Y… Bueno. Ya os imaginaréis. Una parodia del género de superhéroes con un mucho de comedia chalada, y algunas dosis de drama y de acción, para ocho episodios que, aunque irregulares, resultan entretenidos. Con Park como principal puntal, junto con alguno de los secundarios.

Se deja ver. Y me ha reconciliado con la ficción surcoreana en serie que últimamente no me muestra nada que realmente me interese mucho. Y tiene toda la pinta que tienen en mente hacer una segunda temporada. O por lo menos han dejado abierta esa posibilidad. Dependerá de como hayan valorado su éxito. Supongo. Parece que ha sido muy bien recibida en todo el mundo.

Cine – Tōi yama-nami no hikari (遠い山なみの光) / A pale view of hills (2026)

Cine

Fotografías de Hiroshima. No he estado en Nagasaki, pero ambas ciudades comparten el dudoso honor de ser las únicas bombardeadas por los Estados Unidos con bombas atómicas. «In God we trust»… dicen. También disponible en versión Substack.

Tōi yama-nami no hikari (遠い山なみの光) / A pale view of hills (2026; 26/20260628)

En primer lugar, siendo una coproducción anglojaponesa, no sé muy bien cual de los dos títulos es el original. Así que he puesto los dos. Os recuerdo que si pongo el título original de la película y no el que se la ha dado para su distribución en España es que he visto la versión original no doblada. Lo que desde hace unos años sucede siempre. Pero la película es bilingüe, aunque el director es japonés. Quizá tendría que haberme decidido por el título en japonés, que se traduce por La luz de las montañas lejanas.

Pero el título original en inglés, traducido al castellano como Pálida luz de las colinas, es el de la novela de Kazuo Ishiguro en la que se basa. Ishiguro es un escritor británico, nacido en Nagasaki, de padres japoneses, que se traslado a Inglaterra con su familia con cinco años de edad. Premio Nobel de Literatura en 2017, ha escrito siempre en inglés, y he leído unas cuantas de sus obras. Tanto traducidas como en versión original. Y me gusta. Mucho. Y esta novela la he leído dos veces… porque la primera vez no la entendí, la leí en un momento complicado de mi vida, en la que mi cabeza estaba muy confusa, me despisté por completo. En la segunda vuelta, sin embargo, me entusiasmó. Y la comprendí de forma muy distinta.

Ishiguro, y la película que dirige Kei Ishikawa, nos sitúan en Inglaterra en los años 80. Una joven (Camilla Aiko) acude a casa de su madre (Yō Yoshida) para ayudarle a cerrar la casa familiar, donde vive sola. La hermana mayor se suicidó y la casa, y los recuerdos, le pesan a la madre. Pero la joven, aprendiz de escritora, quiere trasladar al papel los recuerdos de su madre cuando era joven (Suzu Hirose) y vivía en Nagasaki, en la posguerra, habiendo sobrevivido a la bomba. Y la madre le hablará de una mujer (Fumi Nikaidō), vecina que vivía en una especie de chabola, con su hija, y de su familia y cosas diversas.

La novela en la que se basa la película fue la primera de Ishiguro. Y me parece curioso que la considere una obra de un inexperto, que llevó el relato a un final confuso, excesivamente complicado. Lo curioso es que ese final confuso es lo que para muchos es la gran virtud de la novela. Para mí es el ejemplo del narrador en primera persona no fiable. Niki, la joven escritora, pide a su madre que le hable de su pasado, y ahí entra su madre como narradora no fiable. Aunque al principio su historia tiene sentido, sus matrimonio, su suegro, la relación con la vecina, con la niña de la vecina, sus miedos por su embarazo al haber estado expuesta potencialmente a la radiación de la bomba… pero llegará un momento en el que las cosas no cuadren. Y sobretodo, en la que… no lo voy destripar.

Si diré una cosa. La película tiene un final mucho más definido y menos “confuso” que la novela. Mientras que en esta queda a la interpretación del lector qué pasó en Nagasaki realmente antes de que la protagonista emigre al Reino Unido, la película toma una serie de elementos para posicionarse en lo que fue la realidad. Y aquí viene la razón por la que sólo le he dado tres estrellas en la valoración subjetiva de la película, cuando quizá hubiera merecido la cuarta. Pierde la gracia. Siendo que es sabido que Ishiguro no quedó satisfecho de cómo le quedó la novela, siendo uno de los productores ejecutivos de la película (que puede querer decir mucho o poco en el mundo del cine), especulo en que en su participación quisiera que la conclusión fuera más clara. Pero es una especulación por mi parte.

Lo que no es una especulación es que, además de las claras virtudes formales de la película, las interpretaciones son muy buenas. Especialmente en el lado puramente japonés. No me pilla de sorpresa. Tanto como Hirose como Nikaidō me habían mostrado ya con anterioridad su valía interpretativa. Sólo necesitan un buen material y un buen director. Y aquí los tienen. Protagonizan una película que ha ido creciendo poco a poco en mi memoria y en mi sentimiento. Me parece bastante recomendable. Aunque apenas ha tenido promoción y pocos la verán.

Valoración:

Dirección: ****

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: ***

Fotos – me motivan más las ópticas que las cámaras; es un hecho

Fotografía

Fotografías realizadas con una Fujifilm GFX 50R y Fujinon GF 80 mm f1.7 R WR. Entrada publicada también en versión Substack.

Comprar en su momento una cámara de formato medio digital fue un capricho como otro cualquiera. Nada que realmente “necesitase”, suponiendo que algo que se adquiere para mantener una afición sea una “necesidad” en algún momento. Pero se me acercaba mi cambio de década (en edad) y decidí darme un premio. Y la adquirí por un precio no demencial, pero no barato. Pero bueno… comparado con los precios habituales de estos equipos,… “barato”.

La fui usando con el sencillo, pero muy eficaz, objetivo normal de focal simple con la que venía; muy nítido y agradable de usar. Luego, tampoco hace tanto, le busqué un sencillo, pero también muy eficaz, objetivo de focal variable, entre gran angular y focal normal larga. Más versátil, aún. Y me entró el gusanillo por disponer de una óptica muy luminosa. Y es que siempre me ha motivado más el mundo de las ópticas fotográficas que las cámaras. Las cámaras van y vienen. Los objetivos son para siempre, o pueden serlo, y tiene algo más “mágico”. Entre comillas, que soy de ciencias, y me apasiona esa parte también de la fotografía.

Libro – Horizontes perdidos, James Hilton

Literatura

Fotografías de Sidabuzhou, templo budista en el Palacio de Verano de Pekín, a imagen y semejanza de los monasterios tibetanos. Disponible también en Substack.

Hace unos meses me hice el propósito de volver a leer libros que ya leí tiempo ha, y que en estos momentos muchos consideran clásicos. De modo absoluto, o en términos relativos, en su género. También decidí leer por primera vez algunos libros con esa consideración, pero que por algún motivo nunca leí hasta el momento. Aunque con alguno de estos he pinchado estruenduosamente… contra todo pronóstico, por el carácter aventurero de la historia. Y de jovencito, preadolescente o adolescente, disfrutaba con Mark Twain.

Pero vamos con otro de estos libros. Que me pareció apropiado para tenerlo a mano durante el viaje a China. Y cuya adaptación cinematográfica dirigida por Capra me marcó cuando era también muy jovencito. Puede que incluso más que cuando leía los libros de Twain. Se trata de la historia de aventuras que, desde la pluma del británico James Hilton, descubrió al mundo el mítico Valle de la Luna y la lamasería de Shangri-La (nota: siempre había utilizado la palabra “lamasterio” para estos lugares, monasterios de lamas, pero parece que lo admitido en el diccionario de la RAE y que se usa en el libro es lamasería… palabra que el ordenador me dice que no existe).

Shangri-la es una revisión de un mito tradicional de la cultura occidental, la Fuente de la eterna juventud, un motivo que aparece también en un diversidad de obras literarias o de ficción audiovisual. Pero actualizado con las modas de finales del siglo XIX y principios del siglo XX en las que las sociedad occidental se vio atraída por el mundo, excesivamente idealizado, de la espiritualidad de los lamas budistas del Himalaya. Unido a la apariencia de inaccesibilidad absoluta de la gran cadena montañosa.

Tanto en la novela original como en la película de Capra, Conway, diplomático británico, desencantado con un mundo en crisis con amenazas constantes de guerras, huye de la ficticia ciudad de Baskul, donde hay una revuelta, con un pequeño grupo de refugiados. En la novela, Baskul está en Afganistán, mientras que en la película está en China. Los cuatro años que transcurren entre la publicación de la una y el estreno de la otra modifican el panorama de conflictos políticos y bélicos del mundo, lo cual probablemente justifica el cambio. Junto con el hecho de que el libro sea británico, y para los británicos era significativo un lugar oscuro dentro de las fronteras del imperio, mientras que la película es producto de Hollywood, y para los norteamericanos era más atractivo hablar de China.

En cualquier caso, en ambos casos son secuestrados, se estrellan en los Himalayas (cadena de los montes Kunlun en la novela, que están “cerca” pero no pertenecen a los Himalayas), el piloto secuestrado muere, y son rescatado por los habitantes del Valle de la Luna, escondido lugar regido por la benevolente teocracia de Shangri-La. Un lugar de moderada felicidad, donde la vida se prolonga, libre del estrés propio del mundo moderno.

Hay algunas diferencia entre la historia literaria y la película de Capra. Que volví a ver tras regresar del viaje de China. Es una película que, ajustando las expectativas a las coordenadas de lugar y tiempo de cuando se realizó, sigue siendo una aventura disfrutable. Aunque ingenua. Y con un romance que no aparece en el original. Pero el mensaje general y la trama principal son las mismas. Lo pasé bien leyendo la novela… aunque en diversos momentos peca de ingenua, lo cual viene equilibrado por la lucidez de Milton en los primeros años 30 cuando aventuró la calamidades que se avecinaban al final de esa década y en los años 40. En su conjunto es una lectura agradable, aunque, pese a su popularidad en los países anglófonos, no la consideraría yo entre las grandes obras del siglo XX.

Fotos – instantáneas ferroviarias en Alagón

Fotografía

Fotografías realizadas con la Hasselblad 500CM y el respaldo NONS Instant Back para película Instax Square. Las cuestiones técnicas sobre las fotos las encontraréis en Carlos en Plata.

No ando esta semana en general con mucho tiempo, y el fin de semana en particular. Y además estoy cansado. Pero voy a subir una entradita sobre película instantánea.

En la mañana del sábado de la semana pasada, en el entorno de la estación de tren de Alagón en la que, contra pronóstico, salió nublado, me las vi y me las deseé para sacar detalle en los paisajes. Por el contraste y por la escasa latitud de la película. Pero alguna cosa salió.

TV – el Japón dividido y en guerra… de un futuro apocalíptico

Televisión

Fotografías realizadas en el entorno del reconstruido castillo de Osaka. También disponible en versión Substack.

Está llegando a su final el segundo trimestre del año. Eso quiere decir que también están llegando a su final las series o las temporadas de series de animación japonesa que han transcurrido entre abril y junio de este 2026. De momento tengo registradas tres finales. En esta semana llegarán varios más. No muchos. Las vacaciones de mayo me hizo abandonar unas cuantas. Lo cierto es que no ha habido muchas que me entusiasmasen como en trimestres anteriores.

Pero quiero hablaros aunque sea brevemente de Nippon Sangoku (日本三國; ‘Japón: Tres reinos’), un drama de aventuras políticas y bélicas posapocalípticas en un futuro no muy lejano en el que tras una guerra nuclear mundial y un devastador terremoto, Japón cayó en el caos político, sufrió un fuerte retroceso en su civilización, y quedó dividido en tres reinos en perpetuo conflicto, con un décimo de la población original del país. Basándonos en Osaka, capital de uno de los tres reinos, Yamato, conoceremos las intrigas políticas y las batallas contra uno de los reinos vecinos.

Es también una historia de venganza de un joven pescador cuya joven esposa fue asesinada por el cruel primer ministro. Y que ha decidido vengarse acercándose a los entresijos del poder haciendo carrera militar. Basada en un manga de éxito.

Sinceramente, me lo he pasado muy bien. Está muy bien hecha, con una animación muy expresiva, y con unas tramas políticas y bélicas en las que nunca es nada de lo que parece. Una historia que no ha terminado, de la que supongo que sabremos más en el futuro. O así lo espero. La podéis ver en Amazon Prime Video. De lo poco decente que últimamente he visto en esa plataforma, que hace unos años prometía más calidad en su oferta de series de la que realmente podemos encontrar. 

Fotos – Pues me había olvidado del día de la fotografía estenopeica…

Fotografía

Fotos realizadas con Ondu 6×12 Multiformat Pinhole Camera con Fujifilm Neopan 100 Acros II. Los datos técnicos de estas fotografías se pueden encontrar en Carlos en Plata.

Me doy cuenta este domingo pasado con sorpresa que entre los artículos publicados en Carlos en Plata no aparece el dedicado al Día Mundial de la Fotografía Estenopeica. Que se celebró, nada más y nada menos, que el 26 de abril de este 2026. No es de extrañar. Los que siguieron fueron días de estrés. Más con las vacaciones y el viaje a China a una semana vista. Luego ya… cayó en el olvido.

Pero hay estaban las fotos, en la carpeta de intercambios que llamo yo, “en las nubes”, esperando su oportunidad. Ya habían ido apareciendo en la cuenta de Instagram de Carlos en Plata… por eso. Pero por lo demás, a la vuelta de vacaciones, cayeron sumidas en cierto olvido provisional. Aquí os dejo buena parte de las que hice.

Celebramos la ocasión con AFZ Asociación de fotógrafos de Zaragoza, saliendo a fotografiar al Parque Grande de la ciudad el sábado 25, y dedicando el domingo siguiente a revelar las fotos y hacer algunas más. Si no llegamos a quedar el centro cívico de San José, donde el ayuntamiento dispone de un laboratorio, a saber cuándo hubiera encontrado tiempo en casa para revelar mis fotos.

Libro – La mujer de la arena, Kōbō Abe

Literatura

Fotografías realizadas en Katsura. Me doy cuenta que a pesar de ser islas, no tengo muchas playas con arena y dunas de Japón en fotografía. A punto estuvimos de visitar una gran duna el año pasado,… También disponible en versión Substack.

Estamos ya de pleno en los varios libros que pude leer en las vacaciones. Este no es muy largo, pero como estábamos de viaje, sólo leía cuando teníamos desplazamientos largos y nos cansábamos de hablar, o en el ratito para conciliar el sueño antes de dormir. Y es uno de los libros más perturbadores que he leído en tiempo. Escrito por el japonés Kōbō Abe, se ha convertido en una de las obras más relevantes de la literatura nipona del siglo XX, habiendo sido llevada al cine. Me gustaría haber visto la película, pero no la he localizado. Bueno sí… pero no he encontrado el momento aún.

En la posguerra mundial, un profesor de instituto aficionado a la entomología realiza una excursión en solitario a la costa. Y mientras camina entre las dunas se encuentra con una aldea en la que le piden que descienda entre las dunas a la casa donde vive una joven viuda para ayudarle con un problema. Pero se encuentra que una vez abajo, no es capaz de subir por sí mismo, sin ayuda de los que viven sobre las dunas. Se encuentra atrapado, obligado a trabajar con la mujer para evitar que la arena acabe con la casa. Y allí comienza una especie de prisión, y una extraña relación con la mujer.

Hay muchos elementos perturbadores en la novela. En primer lugar es la sensación constante agobio físico. De constante lucha contra la arena, contra el calor, con la sed, contra las abrasiones en la piel, incesante. En segundo lugar está la angustia psicológica. La privación de libertad, la pérdida de un modo de vida, de un prestigio social, de un sistema de relaciones, la incapacidad de decidir dónde quiero estar y a qué me quiero dedicar. En tercer lugar está el comentario social. La aldea como metáfora de las sociedades modernas, en la que el ser humano queda reducido a un peón para el mantenimiento perpetuo del sistema. En cuarto lugar está la aceptación de la situación, al tiempo que en el mundo exterior es declarado como fallecido tras siete años de desaparición. El individuo es alienado y sólo le queda una solución para seguir siendo libre; aceptar voluntariamente la situación en la que se encuentra.

También es perturbadora su relación con la viuda. Una mujer que resulta atractiva. Con frecuencia sensual. No sabemos sí porque lo es, es una mujer todavía joven, de unos 30 años, o porque la cercanía y el roce constante, los cuerpos expuestos nos conduce necesariamente a esa sensualidad. Que en ocasiones adquiere el carácter de relación mutua física consentida, pero en otras se convierte en violación, con la actitud resignada de la mujer a prestarse a la relación. Mujer que es al mismo tiempo víctima pero también cómplice del cautiverio de su nuevo compañero. Por convicción o por aceptación resignada, es difícil de decir.

La obra es un relato existencialista. No se ha perdido el pesimismo instalado en la nación japonesa derrotada por la guerra. Y sólo tenemos la obligación del trabajo sin descanso y la resignación de la persona a ello. No se ven todavía los frutos de esa situación, que pueda llevar a un futuro potencialmente mejor. La consecuencia del trabajo sin descanso es un mantenimiento del statu quo, un equilibro entre la aldea y la arena. Nunca una mejora. Por lo tanto, arrastra un pesimismo existencialista considerable. Si alguien quiere ver en la aceptación final de la situación una luz de esperanza, que venga y me lo explique. Muy recomendable. Pero para leer con la mente serena, poco conflictuada.

Cine – Disclosure Day (2026)

Televisión

En las fotos, uno de los pocos lugares que he visitado en Estados Unidos, el que menos «alinígenas» tenía, aunque había unos cuantos, Yosemite National Park. Con autorretrato de uno de los alienígenas. También en versión Substack.

Disclosure Day (2026; 24/20260609)

Steven Spielberg vuelve a sus “marcianos”. Cabezones, de aspecto famélico, con ojos que, salvo porque no parecen multifacetados, recuerdan a los de algunos insectos o arañas. Y que, a pesar de que deben ser muy inteligentes, parece que no lo son lo suficiente para no dejarse atrapar por los militares malvados del malvado gobierno USAmericano. Bien sea a través de una de sus múltiples agencias de “inteligencia”, bien sea a través de un contratista privado, que es lo que está de moda en estos tristes tiempos.

Un tipo con cara de pringado (Josh O’Connor), pero muy listo, sale huyendo con su novia (Eve Hewson) de unos tipos que los tenían presos. La mujer del tiempo de una cadena local de televisión (Emily Blunt), a través de un pajarico azul, le llega el don de lenguas. Mientras que Colin Firth, que últimamente parece haberse abonado a los papeles de malvado, les persigue, porque tienen un peligroso secreto que un tipo (Colman Domingo), un capitán araña que embarca a todos, pero que siempre está escondido, quiere revelar al mundo.

Por supuesto, el peligroso secreto es que hay extraterrestres, que han venido a la Tierra, y que los malos los torturan. Y por algún motivo que desconozco, en un mundo al borde de la guerra mundial por culpa de los norcoreanos, que yo sepa el principal riesgo para el mundo en estos momentos es USAmérica con su “marciano” de color naranja al frente, si se da a conocer al mundo que hay “marcianos”… cabezones, delgaduchos, de ojos insectoides,… llegará la paz mundial, que los malos parecen no querer. No sé. Algo así parece el mensaje que nos traslada Spielberg. Sip. El argumento de esta película tiene la mayor densidad de non sequitur por minuto que he visto en una película. En este triste sentido; no en este sentido más divertido de la expresión latina.

Y si al razonamiento absurdo de que la llegada de los extraterrestres a la Tierra nos llevaría a la unión de la especie humana y a la paz mundial, sumamos que la trama está llena de agujeros argumentales, que no voy a detallar, porque iría para largo, esta película me parece una de las más tristes de Spielberg quien, a sus casi 80 años, al parecer, debe estar empezando a chochear o a delirar, por muy buen director que sea en los aspectos formales de la realización de las películas. En este caso, nos trae algo que más parece un episodio de las tontas series de extraterrestres que estuvieron de moda en los años 90 y primeros años de los 2000. Y por lo tanto, resulta viejuna y escasamente interesante. Ah… y por cierto,… esto no es ciencia ficción. No hay nada científico. Es todo pura fantasía.

Valoración:

Dirección: **

Interpretación: ***

Valoración subjetiva: **

TV – Adiós definitivo a Ruby Bennett

Televisión

Fotografías realizadas en el «downtown» de San Francisco, donde se ve abundancia de tristes rastros de la epidemia de opioides que afecta a los Estados Unidos en este siglo. XXI. También disponible en versión Substack.

Euphoria ha sido una de las series favoritas del público y la crítica en los últimos años. Tres temporadas que nos han llegado de forma parsimoniosa. Estreno en el verano del 2019. Segunda temporada en enero de 2022, más de dos años y medio después. Y han tenido que pasar cuatro años más para la tercera y definitiva temporada. En principio, un drama adolescente sobre hedonismo, amores, sexo, y drogas,… muchas drogas. En torno a un personaje principal, Ruby “Rue” Bennett, excelentemente interpretada por Zendaya.

Y digo “en principio” porque, en mi muy humilde opinión, la tercera temporada ha sido como si fuera una serie distinta. Un spin-off. El mismo universo de ficción. Los mismos personajes, al menos aparentemente, pero con distinto peso. Y esto ha cabreado a muchos. Tanto del público como de la crítica. En esto de las series, las franquicias, las sagas, los universos de ficcion… existe un problema. Los fans más duros quieren ver siempre más de lo mismo. No llevan bien los experimentos o las divergencias sobre lo que hizo que se enganchasen.

En la tercera temporada, la serie nos lleva a varios años después de la salida del instituto de las protagonistas. Digo “las” porque el peso lo llevan fundamentalmente las chicas, aunque haya algún varón que también sufra lo suyo. Pero la serie tiene otro tono. Ya no la veo como un drama. Es una comedia negra. Muy negra. Con elementos más trágicos que dramáticos. Tragicomedia. O comedia trágica. No sé si tiene la propiedad conmutativa el género.

No voy a decir de que va. El que esté interesado, que la vea. El hedonismo, las drogas, el sexo… han seguido presentes. El amor… menos. Pero también, todo, con un despliegue de fatalismos. Ya sabéis. Si naciste para martillo, del cielo te caen los clavos.

A mí me ha gustado. Quizá no sea el no-va-más de las series, pero es una buena serie. De las mejores de esta última temporada. Y que les den a los intransigentes que quieren ver una y otra vez la misma serie. Darle vueltas constantemente a las mismas tramas y a los mismos personajes. Pero las gentes evolucionan. Y las cosas que les pasan son distintas. Aunque sean herederas de su pasado. Y si al final tiene un punto trágico… está bien planteado. Y además sirve de enorme denuncia a los que se han enriquecido con la criminal epidemia de opioides que está pudriendo los corazones de muchas ciudades americanas y, en mucha menor medida, de alguna ciudad europea.

Viaje – en Lacuniacha y Portalet con película en blanco y negro

Viajes

Fotos realizadas con Minox 35 GT-E y película Fujifilm Neopan 100 Acros II. Las cuestiones técnicas relacionadas con las fotos las podéis encontrar en Carlos en Plata.

Comenté hace un par de semanas la excursión que hicimos con ASAFONA, Asociación aragonesa de fotografía de naturaleza, con el fin de visitar el Parque Faunístico de Lacuniacha por la mañana, y las flores de los prados del Col de Portalet por la tarde. Obviamente, la cámara principal ese día fue la cámara digital con el teleobjetivo y el objetivo macro.

Pero como es habitual en mí, no dejé de llevarme también alguna cámara para película fotográfica tradicional con algún rollo de película. Me sentí influido en esta ocasión por el buen resultado que obtuve en la excursión del día de San Jorge a las Bardenas Reales, y me planteé repetir la fórmula. Aquí os dejo algunas de las fotografías realizadas ese día.

Libro – ¿Quién mató a Bambi? de Monika Fagerholm

Literatura

Fotografías realizadas en Turku, ciudad finesa, como la autora, pero con una importante población de habla sueca, como la lengua de la autora. La entrada la podéis encontrar también en versión Substack.

Vamos este lunes con un libro cuya lectura me llevó prácticamente la segunda mitad del mes de abril, aunque el impulso final, y el cierra de la misma fue durante el viaje a China, el día 3 de mayo. Escrito por la finesa de habla sueca Monika Fagerholm, con el original escrito en sueco, estamos ante una novela que te va a hacer pensar mucho. Que a ratos te llenará de comprensión, a ratos de asqueará por la hipocresía humana, y a ratos de horrorizará. De alguna forma.

Fagerholm nos habla de un grupito de personas, en sus veinte y bastantes años, dos mujeres jóvenes y hombre de la misma edad. Que viven en una ciudad tranquila, interrelacionándose entre sí, con problemas de compromiso en la relaciones, con problemas de no haber encontrado todavía el rumbo en la vida. Y con secretos del pasado de los que no se hablan. Hasta que llega otro conocido del pasado, de cuando eran adolescentes, que quiere hacer una película. De un suceso en el que están involucrados algunos de ellos cuando eran adolescentes. Un crimen. Resuelto judicialmente, sin resolver desde otros puntos de vista.

Fagerholm nos traslada a las ciudades tranquilas donde vive una cierta burguesía sueca, acomodada. Que se siente segura en sus urbanizaciones, en su paisajes, en sus cómodas casas. Y un grupo de jóvenes que en un momento dado comente un crimen horrendo, una violación grupal muy violenta. Pero lo contemplamos desde diez años después. Cuando uno de ellos ya adulto, lleva su vida, pero cargando con los fantasmas del pasado. Y Fagerholm, en un crescendo continuo a lo largo de la novela, que empieza siendo un mero relato de las relaciones entre un grupo de personas, relaciones de pareja, relaciones de amistad, a una recuperación progresiva de la memoria de los sucesos y de las responsabilidades que habían quedado tapadas con el tiempo.

Fagerholm critica duramente a un entorno social; una burguesía presuntamente liberal. Presuntamente moderna. Presuntamente abierta. Pero que mantiene sus prejuicios. Y su interés por seguir dominando una sociedad, sin pagar por las consecuencias de sus actos. Pone en solfa las masculinidades tóxicas, por mucho que se disfracen de civilizadas, pero también las hipocresías de algunas mujeres, cuando se trata de proteger lo que creen propio, frente a otros. Incluso a costa de la dignidad y la vida de otras mujeres.

El libro, la novela, es compleja. La propia forma de escribir de Fagerholm, con interrupciones en las frases, con interrupciones en el discurso, con interrupciones en el pensamiento, que se entrecorta, refleja perfectamente lo que puede pasar por la mente de los protagonistas. Evidentemente es una escritora de gran nivel. Pero no siempre la lectura es fácil. Tienes que concentrarte, tienes que sumergirte y ponerte en situación. También es cierto que te va atrapando cada vez más conforme avanzas, y al final, no la puedes soltar. Pero para llegar allí y superarla hasta el final, de vez en cuando has de parar, digerir lo leído, y volver a ello. Muy recomendable. Nada amable ni acomodaticia. Cuando algo se rompe dentro o fuera de uno mismo, es difícil recomponerlo.