Fotografías realizadas en Taormina recientemente en mi viaje a Sicilia. Tierra de cíclopes. Disponible también en versión Substack.
Es indudable que la versión cinematográfica de la Odisea filmada por Christopher Nolan, y que se estrenó este verano con gran éxito, ha traído de nuevo el interés por los mitos clásicos, específicamente por los mitos helenos. En un momento dado, Youtube se llenó de vídeos rodados por gentes más o menos eruditas en el mundo clásico que nos decían, generalmente en inglés, cual de las traducciones que del texto original homérico era la más conveniente. No es que me interesase mucho, pero vi alguno de estos vídeos. Y uno de ellos tenía una recomendación curiosa; olvidaos de leer las traducciones y leed la versión de la historia que escribió en su momento Stephen Fry.

El simpático comediante, actor, director de cine y, también, escritor británico tiene un ciclo de libros sobre la mitología griega que muchos consideran muy interesante, formada por cuatro volúmenes; Mythos, Heroes, Troy y Odyssey. Los dos últimos son claramente reescrituras personales de las obras homéricas. Pero en su conjunto, representan una especia de cosmogonía e historia del mundo que empieza con los dioses en Mythos, sigue con los semidioses y héroes legendarios en Héroes, y llega al final al mundo de los hombres/seres humanos con las aventuras de aqueos y troyanos, en las obras de Homero. Timeo danaos et dona ferentes.
Ese es el orden lógico de lectura, claro está. Pero lo que estaba de moda en el momento en que decidí acercarme a estaba de Fry eran las aventuras de Ulises de Ítaca, por lo que obviamente me decidí por empezar con el dedicado a la Odisea. En versión original, en inglés. El texto sigue la estructura no lineal del texto homérico, narrando la peripecia de Ulises, y en paralelo lo que sucede en Ítaca con Penélope, Telémeca y los gorrones… o pretendientes. Pero también narra lo que sucedió con otros aqueos destacados en su regreso a casa, nos habla del destino de Agamenón y sus hijos, especialmente Orestes, y hace referencias a la Eneida, con la huída del héroe troyano Eneas que llevaría a la fundación de Roma.

Evidentemente, frente al estilo homérico, poema épico destinado a ser recitado o cantado, Fry escribe en una prosa directa, adaptada al mundo actual. Y es pedagógico en su narración. No puede dar por hecho, como hacían los rapsodas griegos, que el lector, en aquella época el auditorio, esté al corriente de las referencias que el texto hace, por lo que ha de realizar las explicaciones correspondientes. Incluye alguna ocasionas anacronía. Y hace una lectura más actual de las actitudes de los diversos personajes. No en el mismo sentido necesariamente que Nolan. Aunque no demasiado alejado.
¿Es recomendable? Sin duda. Es una lectura bastante amena. No deja de ser una historia de aventuras tan entretenida o más que muchas de las actuales sagas de fantasía o antigüedades más o menos mágicas. Muchas de las cuales se basan en los mitos de antaño, sean griegos o de otras latitudes, aunque en el mundo occidental principalmente de pueblo con cultura indoeuropea, claro está (Grecia, Roma, sagas nórdicas, mitos celtas,…) Pero es que además nos sirve para desasnarnos de conocimientos básicos de una de las culturas que consideramos cuna de la civilización occidental. Y eso nunca viene mal. Con el tiempo, quizá afronte alguno de los otros libros. Mythos, quizás. Lo de Troya… no me apetece mucho. Siempre me cayeron mejor los troyanos que los aqueos… y son estos últimos los que ganan.
















































